Guatemala prepara la reapertura de las adopciones internacionales después de 18 años de suspensión, en medio de décadas de debates y denuncias sobre irregularidades en estos procesos. El nuevo sistema, previsto para enero de 2027, estará a cargo del Consejo Nacional de Adopciones (CNA) y busca evitar prácticas del pasado, cuando notarios privados intermediaban las adopciones y miles de niños eran entregados cada año a familias extranjeras, principalmente estadounidenses.
Antes de la reforma de 2008, organizaciones y familias denunciaron posibles separaciones forzadas, pagos elevados y pérdida del contacto con los menores. Algunos procesos llegaron a involucrar hasta US$25,000. Ahora, el CNA plantea reactivar las adopciones mediante convenios bilaterales, comenzando posiblemente con El Salvador y posteriormente con Estados Unidos.
La reapertura plantea un desafío central: demostrar que los controles actuales impedirán que la adopción vuelva a convertirse en un negocio y garantizarán primero el interés superior de la niñez.


