Guatemala figura entre los países de Centroamérica con mayor vulnerabilidad ante los efectos del fenómeno de El Niño, que podría provocar un fuerte aumento del hambre aguda a nivel mundial. Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la región podría registrar un incremento de 83.1% en la población afectada por inseguridad alimentaria, el mayor aumento proporcional del planeta.
El informe advierte que sequías, altas temperaturas y cambios en los patrones de lluvia podrían afectar los cultivos, elevar los precios de los alimentos y reducir los ingresos de familias rurales. El impacto sería mayor en comunidades que dependen de la agricultura de subsistencia.
El PMA ya activó programas preventivos en Guatemala, con apoyo de Naciones Unidas, mediante transferencias económicas, seguros contra desastres y fondos anticipados para reducir los efectos de posibles emergencias climáticas durante 2026 y 2027.

