El Gobierno de Yemen, respaldado por Arabia Saudita, anunció una gran operación militar contra los hutíes para recuperar territorios bajo su control y restablecer la autoridad estatal.
La ofensiva responde a recientes avances del grupo respaldado por Irán, especialmente en la costa del mar Rojo y la estratégica zona de Bab al-Mandeb. El presidente del Consejo Presidencial, Rashad al-Alimi, acusó a los hutíes de intensificar los ataques y amenazar a civiles, países vecinos y rutas marítimas. En respuesta a bombardeos sauditas, los hutíes afirmaron haber atacado instalaciones de Aramco en Riad y Khurais.
Los combates han provocado desplazamientos y aumentado la tensión regional. La escalada amenaza con convertir a Yemen nuevamente en el epicentro de una confrontación regional, mientras la seguridad del estratégico mar Rojo y miles de civiles quedan cada vez más expuestos.

