El presidente de Argentina, Javier Milei, firmó un decreto que endurece las normas migratorias y permite expulsar o impedir el ingreso de extranjeros que promuevan actos de hostilidad, odio o menosprecio contra los argentinos, su cultura o la identidad nacional. La medida fue publicada en el Boletín Oficial y modifica la Ley de Migraciones al incorporar nuevas causales para cancelar residencias y rechazar el ingreso al país.
El Gobierno argumenta que en los últimos meses se ha registrado un aumento de mensajes y acciones consideradas ofensivas contra Argentina, lo que, según las autoridades, afecta la convivencia social y la seguridad de los ciudadanos. No obstante, el decreto aclara que las críticas políticas, académicas o ciudadanas y las expresiones de disenso ideológico seguirán protegidas por la Constitución.
La decisión surge tras denuncias oficiales sobre una supuesta campaña “anti-Argentina” en redes sociales luego de la final del Mundial de Fútbol 2026.

