Agregar una pequeña cantidad de vinagre al agua donde se hierven las papas ayuda a que mantengan una textura más firme y no se deshagan durante la cocción.

Esto ocurre porque el ácido acético refuerza la pectina de las paredes celulares del tubérculo, conservando mejor su estructura. La técnica es especialmente útil para ensaladas, tortillas y guarniciones.

Expertos señalan que, en cantidades adecuadas, el vinagre no altera el sabor. Además, recomiendan iniciar la cocción con agua fría y verificar el punto de cocción con un tenedor o cuchillo.

