El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia el 5 de noviembre de 2026, en medio de una crisis financiera y política provocada por la intervención y cierre del Ueno Bank. El Banco Central detectó que la solvencia de la entidad cayó por debajo del 50% del mínimo legal.
El banco tenía aproximadamente 2.9 millones de clientes y administraba cerca de US$850 millones en fondos públicos, incluidos recursos previsionales. La crisis provocó protestas y congelamiento de depósitos. Además, 35 legisladores impulsaron un juicio político contra Peña por sus vínculos previos con el grupo propietario.
El expresidente Horacio Cartes también respaldó su destitución. La Fiscalía imputó a 27 personas por presuntas irregularidades financieras.

