La Organización de las Naciones Unidas (ONU) movilizó equipos de emergencia en Nepal y mantiene otros en alerta ante las graves inundaciones.
Según Tom Fletcher, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios, se destinarán US$2 millones para proporcionar agua, medicamentos y alojamiento de emergencia durante tres meses.
Las principales carreteras hacia las zonas afectadas quedaron destruidas, por lo que los equipos utilizan medios aéreos y avanzan entre barro y escombros. La prioridad es llegar a los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading para evaluar los daños y salvar vidas. Posteriormente, se distribuirán medicamentos, agua, saneamiento y refugio a las personas desplazadas.


