El nuevo presupuesto de Guatemala plantea un mayor endeudamiento público, sin que el Gobierno haya demostrado capacidad para ejecutar eficientemente los recursos disponibles.
Al cierre de octubre de 2026, todavía quedaban más de Q47 mil millones sin utilizar. Sin embargo, para 2027 se propone elevar la emisión de Bonos del Tesoro a Q42 mil 750 millones, un incremento del 83.6%.
Esta dependencia del financiamiento mediante deuda podría aumentar la presión fiscal, alimentar riesgos inflacionarios y debilitar la estabilidad del quetzal. Guatemala enfrenta así el desafío de asumir más obligaciones financieras sin garantizar mejores resultados para la población.

