El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló la crisis migratoria registrada en Ceuta, España, como una advertencia sobre las consecuencias de una administración migratoria deficiente. Afirmó que el ingreso masivo de migrantes irregulares desbordó a las fuerzas de seguridad españolas y que una situación similar podría ocurrir en Estados Unidos si se aplican políticas migratorias que, según él, debiliten el control fronterizo.
La crisis en Ceuta provocó la entrada irregular de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos, saturando los controles y obligando a las autoridades a acelerar retornos. El episodio también generó reclamos por mayor coordinación fronteriza y medidas de emergencia ante la presión migratoria.

