La violencia criminal en Guatemala muestra un desplazamiento hacia municipios que históricamente registraban bajos índices delictivos.
Según autoridades y analistas, los operativos de seguridad implementados en el área metropolitana y Escuintla han obligado a estructuras criminales a trasladar sus actividades a localidades como Amatitlán, Sanarate, Palencia, Villa Canales y Monjas.
El caso más notable es Amatitlán, donde los homicidios aumentaron 130% durante el primer semestre de 2026, al pasar de 23 a 53 casos.
Mientras la capital reportó una reducción de asesinatos, otros municipios experimentaron incrementos significativos.
Es necesario fortalecer la coordinación entre la PNC, el Ministerio Público, las municipalidades y otras instituciones para evitar que las estructuras criminales se reubiquen y continúen operando en nuevos territorios.

