El brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo dejó más de 1,700 personas fallecidas y 3,802 casos registrados en aproximadamente tres meses. El epicentro se encuentra en la provincia de Ituri, donde se concentra cerca del 88% de los contagios y más del 82% de las muertes.
Las autoridades sanitarias enfrentan dificultades para contener la enfermedad debido a la inseguridad, la falta de recursos y el difícil acceso a zonas afectadas. Cerca del 80% de los nuevos casos no provienen del rastreo de contactos, sino de transmisión comunitaria, lo que complica el aislamiento de contagios.
La OMS mantiene la emergencia activa y advierte que el brote, causado por el virus Bundibugyo, se ha extendido a cinco provincias. Además, más de 100 trabajadores de salud han sido infectados, aumentando la presión sobre un sistema sanitario debilitado.

