Guatemala figura entre los países más expuestos al impacto de El Niño, luego de que la CEPAL y la FAO advirtieran que algunas áreas del Corredor Seco Centroamericano enfrentan una probabilidad superior al 70% de sufrir sequías agrícolas en los próximos meses. La amenaza afecta principalmente la producción de maíz y frijol.
Durante el fenómeno de El Niño de 2015-2016, unos 3.5 millones de personas cayeron en inseguridad alimentaria en el Corredor Seco.
Entre 2023 y 2024 se reportaron daños en unas 54 mil hectáreas de cultivos y más de 55 mil familias afectadas.
Las zonas más vulnerables incluyen departamentos del Corredor Seco como Chiquimula, Zacapa, Jalapa, El Progreso y Baja Verapaz.
Organismos internacionales alertan que, sin medidas de prevención, la sequía podría agravar la inseguridad alimentaria y las pérdidas económicas en el área rural.

