Google negocia con el Departamento de Defensa de Estados Unidos el uso de su modelo de inteligencia artificial Gemini en operaciones militares secretas, bajo estrictas condiciones éticas. El acuerdo, revelado por Reuters, incluiría la prohibición de vigilancia masiva dentro del país y limitaría el uso de la IA en armas autónomas, exigiendo siempre supervisión humana.

Estas cláusulas buscan marcar un precedente frente a contratos anteriores y responder a la presión gubernamental por un uso responsable de la tecnología. La iniciativa también refleja la creciente competencia en el sector, especialmente tras acuerdos recientes de OpenAI con el Pentágono y la salida de otras empresas como Anthropic.

Este acercamiento representa un cambio estratégico para Google, que retoma vínculos con el ámbito militar tras la polémica del proyecto Maven en 2018. Además, evidencia el avance de la inteligencia artificial como herramienta clave en defensa y el debate sobre sus implicaciones éticas y geopolíticas.

