El Congreso de Guatemala aprobó un subsidio de emergencia de Q2 mil millones para reducir el precio del diésel (Q8 por galón) y la gasolina (Q5 por galón), con vigencia de 90 días bajo la “Ley de Apoyo de Emergencia para los Consumidores de Diésel y Gasolina”. Sin embargo, el financiamiento del programa ha generado dudas por la falta de transparencia y definición clara sobre su origen.
Los recursos provienen de una combinación de Q808 millones en “espacio presupuestario” redistribuido de los ministerios de Comunicaciones, Defensa y Agricultura, además de Q1,192 millones que aún deben ser reordenados por el Ministerio de Finanzas. No obstante, no se ha especificado qué programas serán afectados ni cómo se priorizarán los recortes, lo que genera incertidumbre sobre el impacto fiscal.
El reglamento aún no ha sido publicado en el Diario Oficial, por lo que el subsidio no tiene fecha exacta de entrada en vigor, aunque el proceso podría tardar unos 15 días. Importadores deberán reflejar la reducción del apoyo en el precio final del combustible.
Analistas advierten que la medida fue aprobada sin definir plenamente su sostenibilidad, ya que no se detallan los proyectos que perderán financiamiento ni el costo real para el Estado.


