El nuevo arancel temporal del 10% impuesto por Estados Unidos entró en vigor el 24 de febrero de 2026 y estará vigente por 150 días, hasta julio. La medida, aplicada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), sustituye los aranceles anteriores anulados por la Corte Suprema y se basa en la Ley de Comercio de 1974.
Para Guatemala, el impacto es limitado: el 72.5% de sus exportaciones continuará ingresando con arancel cero, equivalente a más de US$3,600 millones. Entre los productos exentos destacan textiles y vestuario bajo el DR-CAFTA, así como café, banano, cacao, mango, piña y cardamomo.
Sin embargo, el 27.5% restante, valorado en más de US$1,300 millones, sí estará sujeto al nuevo impuesto del 10%, incluyendo algunas manufacturas, productos agrícolas, pesca y agricultura.
Autoridades y exportadores coinciden que el cambio respecto al esquema previo es mínimo, aunque persiste la incertidumbre sobre futuras decisiones del gobierno estadounidense, encabezado por Donald Trump.
Mientras tanto, el sector exportador busca ampliar las exenciones mediante mesas técnicas y recomienda a las empresas ajustar estrategias, revisar clasificaciones arancelarias y prepararse ante posibles cambios regulatorios.

