Estados Unidos acusó a China de expandir “masivamente” su arsenal nuclear y advirtió que podría contar con material suficiente para más de 1.000 ojivas hacia 2030. Durante la Conferencia de Desarme en Ginebra, funcionarios estadounidenses señalaron que el crecimiento del programa nuclear chino es rápido, opaco y sin precedentes, lo que incrementa las tensiones globales.
El pronunciamiento se produce tras la expiración del tratado New START, que limitaba las armas nucleares de Estados Unidos y Rusia, y abre la puerta a un nuevo acuerdo que incluya a Beijing. Washington también reiteró acusaciones sobre supuestas pruebas nucleares secretas realizadas por China, lo que fue rechazado por autoridades chinas, que calificaron estas afirmaciones como infundadas.
Por su parte, China insiste en que no participa en una carrera armamentista y que su arsenal es menor al de otras potencias. Sin embargo, la falta de un tratado vigente y el aumento de capacidades nucleares han encendido alertas sobre una posible nueva carrera global de armamento.
El escenario actual refleja un aumento de la desconfianza entre potencias y plantea desafíos para la seguridad internacional y los esfuerzos de control nuclear.

