Diputados oficialistas de la facción Raíces presentaron un amparo y querella contra la Municipalidad de Guatemala buscando detener la construcción del Aerometro, pese a los beneficios que el sistema de transporte aéreo por cable representaría para la población de la capital.
Samuel Pérez justificó las acciones legales señalando supuestas anomalías en la licitación para una concesión de Q1,600 millones.
Sin embargo, la iniciativa ignora los beneficios del proyecto ejecutado por Doppelmayr, empresa austríaco-suiza con 130 años de trayectoria: la primera línea operará en 18 meses con capacidad para 5,500 pasajeros por hora, tarifas de Q4-Q6, viajes sentados, Wi-Fi y conexión con el Transmetro, movilizando 374,000 personas diariamente.
La segunda línea con siete estaciones culminará en 30 meses.
El sistema incluye estrictos protocolos de seguridad antisísmica, cámaras de vigilancia y mantenimiento nocturno certificado por normas europeas, además de generar empleo local. El diputado Julio Héctor Estrada criticó que se “atacan proyectos por formalidades”, evidenciando una disputa política que pone en riesgo una solución de movilidad urbana urgente.

