El precio del oro superó por primera vez los US$ 5 000 por onza, marcando un máximo histórico en medio de una fuerte demanda global por activos refugio. El metal alcanzó niveles por encima de US$ 5 100 por onza, ampliando un repunte acelerado que comenzó en 2025.

Varias fuerzas están impulsando este aumento. Los inversores recurren al oro ante la incertidumbre geopolítica y económica, incluyendo tensiones comerciales y políticas entre Estados Unidos y sus aliados, así como conflictos globales, lo que eleva la percepción del oro como activo seguro.
Además, un dólar estadounidense más débil, expectativas de recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal y una inflación persistente han aumentado la atracción por el oro frente a activos que no generan rendimiento. También los bancos centrales de todo el mundo están comprando oro, diversificando reservas lejos del dólar, lo que fortalece aún más la demanda.
Analistas consideran que, si persisten estos factores, los precios podrían seguir subiendo más allá de este récord histórico.


