La reciente ola de violencia tras los motines en las cárceles de Renovación 1, Fraijanes 2 y el preventivo de la Zona 18 evidencia corrupción en el sistema carcelario en Guatemala. Los ataques armados simultáneos contra agentes de la Policía Nacional Civil, que dejaron varios policías fallecidos, han sembrado caos y miedo en la ciudadanía.
Estos hechos son interpretados como represalias derivadas de negociaciones fallidas entre Gobernación y estructuras criminales, acuerdos opacos que, al romperse, desencadenaron una respuesta violenta y planificada. Esto lo divulgo Juan Solorzano Foppa allegado a Arévalo:
Mientras las autoridades anuncian la recuperación del control penitenciario y la neutralización de un cabecilla del barrio 18, El Ejecutivo declaro estado de sitio en el país una situación que desde el año 1966 no había sucedido
La PNC, pago con sangre esta violencia, con el fallecimiento de 8 elementos cobardemente asesinados, ante esto varios ciudadanos y funcionarios se pronunciaron.
Incluso Erwin Sperisen se pronunció dándole su total apoyo a la Policía Nacional Civil.

