Familias de manifestantes muertos en las recientes protestas en Irán denunciaron que las autoridades exigen grandes sumas de dinero para entregar los cuerpos para su entierro. De acuerdo con testimonios, en hospitales y morgues se habrían solicitado pagos de entre 5.000 y 7.000 dólares, montos inalcanzables para la mayoría de la población, cuyos salarios mensuales no superan los 100 dólares.
Las denuncias indican que, en algunos casos, el personal sanitario advierte a las familias para que retiren los cuerpos antes de la intervención de las fuerzas de seguridad. En Teherán, incluso se habría ofrecido la entrega gratuita de cadáveres si los fallecidos eran presentados como miembros de la milicia Basij muertos como “mártires”. El temor a que los cuerpos fueran retenidos o enterrados sin consentimiento llevó a algunas familias a recuperar los cadáveres por la fuerza.
Las protestas antigubernamentales, iniciadas el 28 de diciembre, dejaron al menos 3.428 muertos, además de miles de heridos y detenidos, según organizaciones de derechos humanos.

