Netflix anunció la compra de Warner Bros. Discovery por USD 82.700 millones, en una de las mayores operaciones de la historia del entretenimiento. El acuerdo, que se completará tras la escisión de la división Global Networks de WBD y que se prevé cerrar en el tercer trimestre de 2026, combina el alcance global de Netflix con el vasto legado cinematográfico y televisivo de Warner Bros., incluidos HBO y HBO Max.
Los directivos de ambas compañías celebraron la fusión. David Zaslav, CEO de WBD, afirmó que la unión permitirá que sus historias lleguen a nuevas audiencias, mientras que los codirectores ejecutivos de Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters, destacaron que la incorporación de franquicias icónicas —como Harry Potter, Game of Thrones, Friends, el Universo DC o clásicos como Casablanca— potenciará la oferta de la plataforma y consolidará su liderazgo en el sector.
La operación se produjo tras una competencia intensa, especialmente con Paramount, que criticó el proceso de negociación y advirtió sobre posibles trabas regulatorias por el peso global de Netflix. También presentó una propuesta Comcast, interesada solo en los estudios y el negocio de streaming.
El acuerdo genera preocupación entre autoridades estadounidenses por el mayor poder que Netflix podría obtener en el mercado del streaming y por la integración de modelos de negocio diferentes, dado que Warner Bros. mantiene estrenos en cines antes de llevarlos a plataformas y distribuye contenidos a servicios rivales. La exclusividad de las conversaciones con Netflix supone, además, un revés para los planes de expansión de Paramount.

