Un estudio publicado en la revista Science reveló que el fenómeno climático de El Niño es actualmente un 36.5% más intenso que durante la era preindustrial, un comportamiento sin precedentes en los últimos mil años. La investigación se basó en el análisis de corales de las islas Galápagos, considerados archivos naturales que conservan información sobre las temperaturas del océano Pacífico a lo largo de los siglos. Los científicos concluyeron que la amplitud entre las fases cálidas de El Niño y las fases frías de La Niña ha aumentado significativamente desde 1990, superando los niveles observados antes de 1850.

Según los investigadores, la variabilidad natural del clima, incluidos factores como la actividad volcánica o los cambios en la radiación solar, no basta para explicar este incremento. En cambio, la evidencia apunta a que el calentamiento global causado por las emisiones humanas está potenciando la intensidad del fenómeno.

Los expertos advierten que un El Niño más fuerte puede aumentar la probabilidad de eventos climáticos extremos, como inundaciones, sequías, incendios forestales y alteraciones en los ecosistemas marinos.

Aunque no garantiza impactos más severos en cada episodio, sí incrementa el riesgo de fenómenos meteorológicos anómalos en distintas regiones del planeta, lo que plantea nuevos desafíos para la adaptación y la gestión de riesgos climáticos.


