El presidente de EE.UU., Donald Trump, defendió su estrategia de presión económica contra Irán y evitó revelar detalles sobre posibles sanciones a bancos chinos o conversaciones con otros líderes.
Esta semana, su Gobierno anunció la operación Paria Económico, que amenaza con sanciones a socios comerciales de Irán si mantienen sus vínculos con Teherán. Hasta ahora, no se han anunciado nuevas medidas ni sanciones contra importantes instituciones financieras chinas, pese a que China es el principal socio comercial de Irán.
Ante las preguntas, Trump dejó claro que no tiene obligación de anunciar cada decisión: “No tengo que anunciar todo, ¿verdad?”.
Aunque el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Trump contactaba a líderes extranjeros para pedirles reducir sus relaciones con Irán, el presidente señaló que no busca negociaciones innecesarias: “No queremos hablar con ellos”.


