Las recientes modificaciones en el sistema Guatecompras han generado cuestionamientos de analistas, auditores y organizaciones de transparencia, quienes advierten que las nuevas restricciones limitan el acceso a información clave sobre contrataciones públicas y reducen la capacidad de fiscalización ciudadana.
Ya no es posible rastrear con la misma facilidad vínculos entre representantes legales, empresas proveedoras y contratos estatales, una herramienta utilizada durante años para detectar posibles conflictos de interés y redes de contratación.
Además, se señala la desaparición del acceso público a módulos que permitían consultar ampliaciones, prórrogas y modificaciones contractuales, dificultando conocer por qué aumentan los costos de obras, quién autorizó los cambios y bajo qué justificación.
Analistas sostienen que las medidas reducen la transparencia sobre el desempeño de funcionarios y proveedores. Guatecompras ya solo mostrará a los contratistas; antes todo NIT estaba accesible.


