El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció una nueva estrategia militar contra los cárteles de droga de América Latina, utilizando capacidades desarrolladas durante 25 años de operaciones contra ISIS y Al-Qaeda.

Hegseth afirmó que cualquier organización que trafique drogas o amenace a ciudadanos estadounidenses y países aliados será considerada un objetivo militar. La campaña abarcaría desde el tráfico de cocaína y fentanilo hasta las estructuras criminales que operan en México.

La estrategia será coordinada por el Comando Sur (SOUTHCOM) y el Comando Norte (NORTHCOM), con operaciones tanto marítimas como terrestres. El funcionario señaló que Washington trabaja con Ecuador y Colombia para combatir las redes de narcotráfico en territorio latinoamericano.

Durante un acto en Panamá, Hegseth también destacó el fortalecimiento de la cooperación militar con ese país, incluyendo un nuevo memorando de entendimiento, mayor presencia de tropas estadounidenses y ejercicios destinados a proteger el Canal de Panamá.
El secretario vinculó además la ofensiva contra el narcotráfico con la competencia geopolítica de Estados Unidos frente a China, Rusia e Irán, a quienes acusó de intentar aumentar su influencia en América Latina.
Respecto a Venezuela, Hegseth afirmó que la presencia rusa y cubana se ha reducido y sostuvo que Washington busca consolidarse como el principal socio estratégico de la región.
La nueva política representa un endurecimiento de la respuesta estadounidense al narcotráfico, al plantear una campaña regional que combina inteligencia, cooperación militar, operaciones terrestres y marítimas, con el objetivo de desarticular las estructuras criminales y sus redes de distribución.


