Guatemala enfrenta un deterioro de la seguridad alimentaria debido a los efectos del fenómeno de El Niño, que podrían dejar a cerca de 3.2 millones de personas, equivalentes al 17 % de la población, en situación de inseguridad alimentaria aguda durante el tercer trimestre de 2026.
La cifra supera los 2.5 millones de afectados registrados entre abril y junio. El déficit de lluvias, la canícula prolongada y las altas temperaturas han reducido las cosechas de maíz y frijol, principalmente en comunidades rurales.
Alta Verapaz es la región más afectada, con más del 28 % de su población en fase de crisis. También existe preocupación en nueve departamentos del Altiplano Occidental y el Corredor Seco, entre ellos Huehuetenango, Quiché, Jalapa, Jutiapa y Zacapa.
Las autoridades advierten que la menor producción agrícola podría reducir el empleo temporal y agravar el impacto del encarecimiento de alimentos.


