La actual situación de las prisiones genera preocupación debido a los recientes acontecimientos ocurridos en la cárcel Renovación 1, en Escuintla, adonde fueron trasladados el 30 de julio los principales cabecillas de pandillas que operan en el país.
En menos de una semana, se registraron disturbios, los pandilleros causaron destrozos en la infraestructura por Q1.5 millones y las autoridades localizaron Q192 mil en efectivo en el centro carcelario, que las autoridades del Sistema Penitenciario, (SP) y del Ministerio de Gobernación califican como de máxima seguridad.
Según el Sistema Penitenciario, hasta el 8 de agosto en las cárceles del país se encuentran recluidos 23 mil 379 reos, de los cuales 20 mil 583 son hombres y 2 mil 796 mujeres, distribuidos en 22 centros de detención ubicados en distintos puntos del país.

El número total de reclusos contrasta con la capacidad real de las cárceles de Guatemala, pues según el SP, estas solo podrían albergar aproximadamente a 6 mil 800 personas.
A criterio de Eddy Morales, exdirector del Sistema Penitenciario y analista en temas de seguridad, la infraestructura carcelaria en Guatemala está completamente sobrepasada, ya que data de la década de 1970, por lo que es necesario renovarla de inmediato. Según su opinión, el modelo de la cárcel Renovación 1, en Escuintla, dista mucho de ser de alta seguridad, como afirman las autoridades.

