El arancel del 100% propuesto por Donald Trump sobre los semiconductores importados, salvo para empresas que inviertan y produzcan en Estados Unidos, representa un gran desafío para Guatemala, que busca desarrollarse en este sector.
Esta medida busca incentivar la fabricación de chips dentro del territorio estadounidense, lo que incrementaría significativamente el costo de los productos importados.
A pesar de este obstáculo, Guatemala puede competir si ofrece facilidades logísticas, fiscales y de instalación para los inversionistas extranjeros. Es fundamental mejorar la tramitología, optimizar puertos, carreteras y la conectividad aérea y marítima, además de implementar incentivos fiscales que reduzcan costos de manera inmediata. También es clave desarrollar mano de obra especializada a través de alianzas entre el sector educativo y empresarial.
El arancel crea una barrera universal que afecta a todos los países exportadores por igual, lo que puede nivelar el campo de competencia si Guatemala logra reducir sus costos operativos. Mantener alianzas estratégicas con Estados Unidos y otros socios también puede abrir espacios para negociar mejores condiciones.

