La intensa ola de calor que afecta a Europa obligó a Francia a cerrar tres reactores nucleares y reducir la producción en otros ocho para cumplir con las normas ambientales relacionadas con la temperatura de los ríos utilizados para enfriamiento.

La empresa energética EDF informó que los reactores afectados se encuentran en centrales ubicadas junto a los ríos Garona, Ródano y Mosa. Además del impacto en el sector energético, las altas temperaturas han provocado un aumento de la mortalidad y alteraciones en la actividad turística.

Atracciones emblemáticas de París, como la Torre Eiffel, el Museo del Louvre y el Museo de Orsay, adelantaron sus cierres durante varios días para proteger a visitantes y trabajadores de las condiciones extremas.

