Volkswagen Group evalúa un nuevo plan de reestructuración que contempla la eliminación de hasta 100,000 empleos y el cierre de varias plantas, con el objetivo de recuperar competitividad y mejorar su rentabilidad frente al avance de los fabricantes chinos.

La propuesta, presentada por el director ejecutivo Oliver Blume, duplicaría la meta inicial de 50,000 recortes.
El plan también busca reducir gastos por 11,000 millones de euros. Sin embargo, enfrenta una fuerte oposición del sindicato IG Metall y del comité de empresa, que consideran que la medida afectará a miles de trabajadores y a las regiones donde opera la compañía. La decisión será analizada por el consejo de supervisión en las próximas semanas.


