El sistema de control telemático en Guatemala es un mecanismo de vigilancia electrónica, a través de dispositivos como tobilleras, que permite rastrear la ubicación en tiempo real de personas sujetas a un proceso penal o con condena.
Este sistema implicó una inversión de Q88.5 millones, pero actualmente opera a un nivel de apenas 20% de su capacidad total, es decir, cerca de una quinta parte de su potencial, lo que evidencia un subuso significativo de la infraestructura instalada.
El contraste su utilización real plantea interrogantes sobre la eficiencia del gasto público, ya que más de Q70 millones equivalentes de capacidad instalada permanecerían sin aprovecharse plenamente si se mantiene ese nivel de uso.


