Las evaluaciones de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) elevaron a 5,277 las personas afectadas o expuestas al riesgo por la crecida del río Pinula en Villa Hermosa, San Miguel Petapa. El balance incluye 1,120 viviendas con daños o en riesgo, de las cuales 157 presentan daños severos.
La emergencia vuelve a poner en evidencia una pregunta incómoda: después de más de una década de daños y advertencias, ¿por qué no se logró reducir la exposición de las familias? La tragedia exige esclarecer qué obras se planificaron, cuáles se ejecutaron, qué recursos quedaron sin utilizar y qué instituciones debían actuar. Mientras las autoridades realizan evaluaciones y recomiendan evacuaciones, cientos de familias enfrentan incertidumbre y el temor de perder sus hogares. ¿Cuánto pudo evitarse con prevención oportuna?

