Hace dos años, Alphabet era vista por Wall Street como una empresa rezagada frente al avance de ChatGPT y OpenAI. Sin embargo, en 2026 Google recuperó el liderazgo en inteligencia artificial, superando momentáneamente a Nvidia como la compañía más valiosa del mundo.

Su crecimiento se debe a la integración de toda su infraestructura tecnológica: chips propios, modelos avanzados de IA, nube global, buscador, Android y capacidad energética.

Gemini alcanzó 750 millones de usuarios y Google Cloud creció aceleradamente gracias a contratos millonarios. Analistas consideran que el mercado subestimó la fortaleza estructural de Google. Ahora, el principal desafío de Alphabet ya no es sobrevivir, sino responder a la enorme demanda global de infraestructura y servicios de inteligencia artificial.

