La cumbre en Beijing produjo además una agenda más amplia de la esperada. Trump anunció acuerdos comerciales en agricultura, aviación e inteligencia artificial, y confirmó que China se comprometió a comprar más petróleo, soya y aviones Boeing. Ambas partes acordaron también cooperar para mantener abierto el estrecho de Ormuz, para el comercio global del petróleo.
Si la iniciativa nuclear prospera, representaría el acuerdo de control de armas más ambicioso en décadas

