La huelga de trabajadores del Long Island Rail Road amenaza con paralizar la movilidad en Nueva York hoy, afectando a cientos de miles de pasajeros y elevando el riesgo de pérdidas económicas por retrasos laborales y menor actividad comercial.
Ante el fracaso de las negociaciones con los sindicatos, la gobernadora Kathy Hochul pidió a los empleados trabajar desde casa mientras el estado y la MTA implementan planes de emergencia con autobuses y refuerzo del metro. Hochul advirtió que será imposible sustituir completamente el servicio ferroviario.

