El uso excesivo de pantallas en celulares, computadoras y televisores puede afectar la salud cardiovascular, especialmente en jóvenes. El sedentarismo prolongado, el estrés y la falta de descanso adecuado contribuyen al aumento de la presión arterial.
Entre sus consecuencias están la disminución de actividad física, trastornos del sueño, ansiedad y riesgo de obesidad. Los especialistas recomiendan pausas activas, reducir el tiempo de exposición y mantener hábitos saludables para prevenir la hipertensión.

