México enfrenta críticas por su postura frente al régimen de Irán, ya que se niega a designar a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) como organización terrorista, a diferencia de varios países de América Latina que han tomado medidas más duras contra Teherán. Incluso se habría detectado un intento previo de atentado contra la embajadora de Israel en México.
A pesar de ello, el gobierno mexicano mantiene relaciones diplomáticas con Irán, donde su embajada es acusada de operar como centro de propaganda. Entre enero y febrero de 2026, más de 1200 ciudadanos iraníes habrían ingresado al país, lo que ha generado cuestionamientos sobre control migratorio y seguridad.
En contraste, otros países de la región como Argentina, Ecuador, Costa Rica y Paraguay han designado a grupos como Hamás, Hezbolá y la IRGC como organizaciones terroristas y han reducido sus vínculos con Irán. Bolivia también habría cambiado su política exterior recientemente.
Protege a los narcos, defiende a la dictadura de Cuba y mantiene relaciones cercanas con el régimen de Irán. Se ha denunciado incluso en el pasado la relación de Hezbolá con el Cartel de los Zetas.

