El apoyo a la energía nuclear en Estados Unidos alcanza su nivel más alto de la década: el 59% de los adultos favorece más plantas nucleares, incluyendo mayorías de republicanos y demócratas, según Pew Research Center.
La administración Trump promete un “renacimiento nuclear” para reforzar el suministro eléctrico ante la creciente demanda de centros de datos de inteligencia artificial y la inestabilidad energética por la guerra en Irán, que ha disparado el petróleo más del 50%.
La energía nuclear representa el 20% de la energía estadounidense —el 30% de la producción mundial— y podría duplicarse para 2050. Trump firmó una orden ejecutiva en 2025 para añadir 5 gigavatios a reactores existentes y tener 10 nuevos en construcción para 2030.
El Departamento de Energía invertirá $2,700 millones para restaurar el enriquecimiento de uranio doméstico en 10 años, con meta de 400 gigavatios para 2050.
La IA es el motor de esta urgencia: su consumo energético crecerá 15% anual hasta 2030, alcanzando el 3% del consumo global. Amazon y Microsoft ya negocian directamente con plantas nucleares. La generación más joven, lejos del miedo atómico de la Guerra Fría, lidera el pronuclearismo. Todos los estados competirán por atraer reactores e inversión.

