El rover Curiosity rover de la NASA detectó más de 20 moléculas orgánicas nunca antes identificadas en rocas del cráter Gale en Marte, con una antigüedad de unos 3.500 millones de años.
El hallazgo fue posible gracias a una innovadora técnica de química húmeda aplicada en el laboratorio SAM del rover, que permitió liberar compuestos atrapados en la roca marciana.

El estudio, realizado con participación internacional de científicos de Estados Unidos, Francia y México, confirmó la presencia de moléculas complejas como benceno, tolueno y naftaleno, además de compuestos con azufre, oxígeno y nitrógeno. Entre los descubrimientos más relevantes destaca la primera detección de benzotiofeno en Marte.

Estos resultados amplían el conocimiento sobre la química del planeta rojo y demuestran que la materia orgánica puede conservarse durante miles de millones de años. Esto refuerza la hipótesis de que Marte pudo haber sido habitable en el pasado. Los investigadores señalan que el uso de nuevas técnicas será clave para futuras misiones en la búsqueda de señales de vida antigua.



