La carrera para suceder a António Guterres al frente de la Organización de las Naciones Unidas inicia formalmente esta semana con audiencias públicas ante la Asamblea General. Entre los aspirantes destaca Rafael Grossi, respaldado por el gobierno de Argentina. Su candidatura cobra relevancia para países hispanohablantes, en un contexto de debates sobre el papel del organismo en la paz y seguridad internacional. Además, sus vínculos con Estados Unidos generan atención en el proceso. Dado que ese país a perdido la fé en esta organización y de no elegiste alguien como el, le espera un futuro incierto a la ONU.


