
La postura al dormir puede influir tanto en la salud física como, de forma limitada, en rasgos de personalidad.

Estudios de la Sleep Foundation y Harvard Health señalan que dormir de lado es la opción más recomendada, ya que mejora la respiración, reduce los ronquidos y favorece la digestión, especialmente sobre el lado izquierdo.

La posición boca arriba mantiene la columna alineada, pero puede agravar la apnea del sueño. Dormir boca abajo es la menos aconsejada por causar molestias cervicales y lumbares.

En cuanto a la personalidad, algunas posturas se asocian con tendencias como sensibilidad o sociabilidad, aunque la evidencia es débil y no concluyente. Los expertos destacan que factores físicos influyen más en la elección. En definitiva, priorizar la comodidad y un descanso reparador es clave para la salud.


