Un equipo de científicos analizó una momia egipcia de más de 2.000 años conservada en Wrocław, Polonia, y descubrió un posible papiro oculto bajo las vendas del tórax. Mediante técnicas no invasivas como tomografías y radiografías, lograron estudiar el cuerpo sin dañarlo y determinar que pertenece a un niño de aproximadamente ocho años, del periodo ptolemaico.

La momia, adquirida en 1914, no había sido investigada en profundidad hasta 2023. Los estudios revelaron detalles del proceso de momificación, como la extracción del cerebro y órganos internos, lo que indica un embalsamamiento cuidadoso, aunque no de alto lujo.

El hallazgo más relevante fue un objeto en el pecho que podría ser un papiro con el nombre del niño o un amuleto protector. Sin embargo, no puede extraerse aún debido a su fragilidad. Tampoco se ha determinado la causa de la muerte.

Este descubrimiento resalta el valor de las tecnologías modernas para estudiar restos antiguos y aporta nueva información sobre rituales funerarios del antiguo Egipto.

