Un periodista de El Vigilante contactó a la DIGECAM para indagar sobre dos temas urgentes: el hackeo de su base de datos —incidente que expuso información sensible de ciudadanos con licencia de portación y posesión de armas— y el trámite para el supuesto reemplazo de dichas licencias.
La respuesta institucional fue despectiva: un funcionario con tono prepotente se limitó a repetir “haga un memorial”, negando cualquier comunicación con el departamento de relaciones públicas o información sobre la filtración y el proceso de renovación. A pesar de reiterar la condición de periodista y la relevancia pública del tema, solo obtuvo evasivas.
Esta actitud resulta inaceptable en una institución pública, especialmente ante una negligencia expuesta en forma mediática, que pone en riesgo a miles de guatemaltecos que portan armas legalmente. La negativa a brindar información transparente sobre una brecha de seguridad tan grave genera serias dudas sobre la responsabilidad de la entidad y su compromiso con la protección de datos personales.
Hacemos la pregunta a nuestros seguidores…esta negligencia buscara facilitar un proceso de “despistolización” similar al ocurrido en Venezuela durante el gobierno de Chávez y en Cuba, con el objetivo de privar a los ciudadanos de su derecho a la legítima defensa personal. ¿Qué piensa usted déjenos sus comentarios?


