La FIA inició un proceso de revisión del reglamento 2026 de la Fórmula 1 tras el malestar de pilotos y equipos por problemas detectados en el inicio de la temporada. En una primera reunión técnica, se abordaron principalmente fallas en la gestión de la energía eléctrica, que han generado diferencias de velocidad entre monoplazas y riesgos de seguridad en pista, evidenciados en incidentes como el accidente de Oliver Bearman en Japón.

El organismo reconoció una “escasez de energía” que afecta el rendimiento y el espectáculo, por lo que se analizan ajustes como reducir el uso de energía o mejorar su recuperación en momentos clave. Sin embargo, se descartaron cambios drásticos a corto plazo, priorizando modificaciones menores basadas en datos de las primeras carreras.
El proceso continuará con reuniones el 15, 16 y 20 de abril, donde se buscará consenso entre equipos, fabricantes y autoridades antes de someter posibles cambios a votación y aprobación final.

