Circula en redes información sobre un presunto hackeo a la base de datos de la DIGECAM en Guatemala, donde se asegura que tres bases de datos estarían en venta por 1,500 dólares. Estas incluirían registros de más de 21 mil usuarios, alrededor de 62 mil armas y más de 50 mil certificados en PDF, sumando cerca de 30 GB de información sensible. De confirmarse, la filtración representaría un grave riesgo, ya que expondría datos personales, direcciones y detalles específicos de armas legalmente registradas.
El Ministerio de la Defensa no ha emitido una postura contundente, lo que mantiene un ambiente de incertidumbre. Aunque indicó que se realizan verificaciones, también recomendó a los usuarios cambiar sus claves como medida preventiva.
En este contexto, el tema ha cobrado relevancia por el debate sobre la “despistolización”, política que el gobierno ha mencionado en distintos momentos.
Algunos sectores consideran que una posible filtración podría evidenciar mecanismos de control sobre la población armada, generando temor de que esta información sea utilizada para limitar la portación legal de armas.
Ante la situación, se recomienda que el Ministerio Público de Guatemala, a través del Departamento de Investigaciones de Ciberdelitos, debe investigar este hecho para esclarecer lo ocurrido y determinar si existe una vulneración real de los sistemas.


