Estados Unidos revocará visas a entre 3 000 y 4 000 miembros de la élite iraní que residen en el país, como parte de su política contra ciudadanos vinculados al régimen islámico.
Entre los afectados están Sarinasadat Hosseiny y Hamideh Soleimani Afshar, nieta y sobrina del fallecido general Qasem Soleimani, quienes disfrutaban de un estilo de vida lujoso con viajes, hoteles y discotecas, en contraste con la represión interna en Irán.
También se incluyó a Eissa Hashemi, hijo de la vicepresidenta Masoumeh Ebtekar, con privilegios como gimnasios exclusivos y empleo en escuelas privadas. La medida busca impedir que Estados Unidos sea refugio de personas que apoyan regímenes “terroristas” antiestadounidenses.
Estos casos evidencian la hipocresía de la élite iraní, que critica a Occidente mientras goza de sus beneficios, frente a ciudadanos reprimidos y castigados en su país.

