Guatemala encabeza los casos y muertes por sarampión en Centroamérica, según la Organización Panamericana de la Salud. Hasta marzo de 2026, se registran más de 3,500 contagios en el país y dos fallecimientos de menores de un año, mientras que en otras naciones de la región los casos son mínimos o sospechosos. El brote se originó en un evento religioso en Santiago Atitlán, lo que facilitó la rápida propagación del virus debido a la alta movilidad de personas y a las bajas coberturas de vacunación, por debajo del 95% recomendado.
El sarampión es altamente contagioso, pudiendo infectar hasta 18 personas por caso. Los bebés son el grupo más vulnerable por su sistema inmunológico inmaduro y menor protección vacunal. Autoridades sanitarias han intensificado rastreos, vacunación de bloqueo y campañas de prevención, incluyendo la “dosis cero” para niños de 6 a 11 meses.
Guatemala mantiene alerta epidemiológica, especialmente ante aglomeraciones de Semana Santa. Se recomienda vacunarse, evitar multitudes y acudir a servicios de salud ante síntomas para contener el brote.

