La Fórmula 1 evalúa cambios tras críticas de pilotos al nuevo reglamento técnico, especialmente por el exceso de protagonismo de la energía eléctrica y problemas de seguridad. Luego de las primeras tres carreras, la FIA convocará a equipos para revisar seis posibles modificaciones clave.
Entre las principales preocupaciones están las diferencias de velocidad entre autos, la imposibilidad de exigir el máximo en clasificación por la gestión energética y la pérdida brusca de velocidad en rectas al agotarse la batería. Incidentes como el de Oliver Bearman evidenciaron riesgos importantes.
Una de las propuestas es aumentar el límite de recuperación de energía (“superclipping”) para reducir maniobras peligrosas. También se analiza disminuir la energía total disponible por vuelta o limitar la energía recuperada, lo que simplificaría la conducción aunque podría hacer los autos más lentos. Otra opción es flexibilizar el uso de la aerodinámica activa, permitiendo mayor libertad para mejorar la velocidad en recta.
Además, se estudia aumentar el uso del motor de combustión a futuro y simplificar un reglamento considerado demasiado complejo por pilotos como Charles Leclerc. La decisión final se tomará en abril y podría aplicarse en el GP de Miami.

