El bloqueo del estrecho de Ormuz, provocado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha generado un fuerte impacto en el transporte marítimo global. Alrededor de 670 buques de carga quedaron atrapados en la zona, afectando principalmente a empresas de Grecia, Emiratos Árabes Unidos y China.
Los Emiratos lideran la lista con unos 120 barcos, equivalentes al 18% del total. Grecia cuenta con al menos 75 buques, muchos de ellos petroleros, mientras que China tiene 74 embarcaciones, incluyendo cargueros y buques de energía. Otros países asiáticos como Japón, India, Corea del Sur y Singapur también registran pérdidas significativas, con decenas de barcos inmovilizados.
El impacto es especialmente grave en el transporte de petróleo y gas, con cerca de 50 superpetroleros y 11 buques de gas varados. Este paso marítimo es clave, ya que por él circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial.

Además, Irán ha utilizado el estrecho como herramienta de presión, permitiendo el paso selectivo de algunos buques. Mientras tanto, el riesgo de ataques y el alto costo de los seguros mantienen a cientos de embarcaciones detenidas, agravando la crisis comercial internacional.

