La Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) ajustará sus mecanismos de cobro tras la entrada en vigor, el 2 de abril de 2026, del Decreto 6-2026 que elimina el impuesto sobre herencias, legados y donaciones. Con este cambio, desaparece un tributo histórico que aplicaba tasas de entre 1% y 25% sobre los bienes transferidos por causa de muerte, lo que obliga a la entidad a modificar sus procesos administrativos y técnicos.
A partir de esa fecha, las herencias y legados ya no estarán sujetos a ningún impuesto específico, y además se amplían las exenciones del Impuesto al Valor Agregado (IVA), incluyendo donaciones entre familiares hasta el segundo grado de consanguinidad y primero de afinidad. Esto representa un giro importante en la carga tributaria para los contribuyentes.
La SAT también deberá suspender cobros en expedientes en trámite y aplicar exoneraciones de multas, intereses y recargos pendientes de pago. Asimismo, los procesos administrativos y judiciales relacionados con este impuesto deberán concluir sin exigir pagos.
Las autoridades aseguran que estos ajustes buscan simplificar trámites, reducir cargas fiscales y facilitar el cumplimiento voluntario, marcando una transformación significativa en el sistema tributario guatemalteco.

